Renovarse o morir – Marco Vinicio Flores Guerrero*

En opinión de: Marco Vinicio Flores Guerrero

Cuando un organismo estatal tiene un déficit de 44 mil millones de pesos y escasas posibilidades de refinanciarse, sus opciones para sobrevivir son tan escasas que pueden sintetizarse en una frase: renovarse o morir.

Este, lamentablemente, es el punto en el que actualmente se ubica el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado de Zacatecas (Issstezac).

Y sí, esa es la disyuntiva que encaramos: nos renovamos o morimos. Lo complicado es que mensualmente se debe pagar a más de 5 mil jubilados y pensionados y 24 mil derechohabientes del Instituto, lo cual significa una erogación mensual de 80 millones de pesos.

Lo complicado es que la economía del estado de Zacatecas depende en más de 20 por ciento del gasto público y si las finanzas del gobierno se dedican únicamente a sufragar las pensiones, se colapsarían la gobernabilidad, la estabilidad económica y el bienestar de todos los zacatecanos. Así de compleja es la crisis. Tan grande es, que no solo atañe a los directamente involucrados, sino a todos los sectores sociales.

Hace poco más de un año el gobernador Alejandro Tello Cristerna me encomendó la difícil tarea de reencarrilar al Instituto, un tren que, sin frenos, se precipitaba velozmente por la pendiente de la quiebra total. No obstante las evidentes dificultades que conllevaba el cargo, más los deseos personales de pugnar por una diputación, aplacé mis aspiraciones y acepté con entusiasmo el reto de rescatar al Issstezac.

Estudié posgrados académicos para ejercer con excelencia la administración pública; por definición soy luchador social y siempre he enarbolado ideales de justicia, así que el desafío de renovar el Issstezac correspondía con mi vocación de servicio. Asumí el cargo con entereza y compromiso.

Ahora, cuando –además de las dificultades administrativas y los déficits señalados— enfrentamos adversidades coyunturales y políticas, hemos exhortado a todos los compañeros trabajadores a cumplir con sus funciones de la mejor manera, para lograr conjuntamente los objetivos de revitalizar al Instituto.

El diálogo está entre nuestras herramientas básicas y permanentemente lo utilizamos en la búsqueda de consensos. Estamos convencidos de que, si todos nos abrimos a un diálogo franco, con el máximo objetivo de resolver problemas, el Issstezac perdurará

En el afán de corregir y resolver ejecutamos desde hace algunos meses el modelo Gestión por Resultados, con el que monitoreamos el funcionamiento de nuestros proyectos. Así sabemos si cumplimos metas. La modernización administrativa nos ayuda a romper inercias y desechar métodos anquilosados. Evitamos pérdidas de tiempo, de dinero y esfuerzos, porque sabemos que dar seguridad social a nuestros beneficiarios es nuestra principal consigna. Lo que se oponga a estos planteamientos solo es demagogia.

El problema del pago de pensiones gira sobre tres ejes; es desigual, insostenible y poco transparente.

El dinero público asignado para cubrir las pensiones es inequitativo entre instituciones, tipos de pensión y generaciones. No es igual para el Sutsemop, el SNTE-58, Cobaez ni SITTEZ.

El pago de pensiones presiona al sistema fiscal en detrimento de otras políticas públicas y lo seguirá presionando durante los próximos 42 años si no se establece antes una nueva Ley que equilibre ingresos con obligaciones sociales. Tal como están hoy, las obligaciones ahorcarán a los próximos siete sexenios gubernamentales.

Es necesario que el Estado diseñe mecanismos para ampliar el margen de maniobra presupuestaria para cumplir con jubilados, pensionados y trabajadores, sin comprometer la sostenibilidad financiera ni la estabilidad económica estatal.

Si no se concretan las reformas legales para el pago de las obligaciones, los trabajadores de la actual generación terminarán pagando no solo sus propias pensiones, sino también las de las generaciones que nos antecedieron.

En el Issstezac aspiramos a ser una institución con tal fortaleza financiera que nos permita no depender del gobierno en turno, y garantizar las pensiones. Si logramos esto, nuestro trabajo y el bienestar general estará garantizado.

En lo inmediato, tratamos de convertir la reserva técnica en líquida, de ahí la urgencia de vender los terrenos aledaños a Plaza Galerías. Ese capital nos permitiría satisfacer las demandas actuales y las deudas con algunos beneficiarios.

La gente con mentalidad de crecimiento busca retos. Quienes tienen una mentalidad fija, los evitan. Un líder crea nuevos horizontes, tanto en lo personal como en su entorno, y confía en sus valores y su pasión como hoja de ruta. Las experiencias pasadas son un catalizador del progreso.

En situaciones extremas debemos guardar la calma y desechar los discursos soberbios y generadores de desesperación. Atenuar presiones y buscar soluciones de corto y largo plazo es lo nuestro.

*Director general del Issstezac.

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